viernes, 19 de diciembre de 2008

ORDENANZA ANTIVANDÁLICA: “OBEDÉZCASE, PERO QUE NO SE CUMPLA”.

Por Juan A. Jiménez
Noviembre de 2008

Permítanme en primer lugar un breve apunte histórico. Existe una antigua consigna en la Historia de España que es la de “OBEDÉZCASE, PERO QUE NO SE CUMPLA”.. Es una consigna que se remonta a la edad media, en tierras castellanas, más concretamente a las cortes de Burgos de 1379, a las de Briviesca de 1387 y a una Pragmática de Enrique III de 1397.

Es curioso como los nuevos dirigentes socialistas se dedican a rescatar antiguas formas de la edad media para ponerlas de nuevo de moda. Es como una “moda retro” de la política que no respeta ni siquiera el color del partido que representan. A este paso no se sorprendan si adoptan alguna "fórmula política magistral" de Don Pelayo o del mismísimo Franco, posiblemente ante el asombro de “los que realmente mandan en el consistorio sevillano”.

El señor Monteseirín parece dictar bandos y ordenanzas como hiciera Enrique III, esperando que los demás obedezcan y no enviando a los alguaciles reales, es este caso policías municipales, los protocolos necesarios para que se cumplan las ordenanzas.

No parece ser de mucha ayuda ese “gobierno municipal real” que lidera el señor Torrijos; ese grupo político que no dudaría en bloquear el consistorio si no se accediera a sus pretensiones. Ellos también son fashion victims de una moda retro que los lleva un poco más cerca en el tiempo, más concretamente a la II republica española y a la Unión Soviética (sin gulag stalinista, claro está). Acostumbrados al consumo de estupefacientes en los alrededores de la caseta "la pecera", parecen preferir ver las leyes escritas, pero también que no se cumplan. Es normal, cuando con el nombre de IU (yo invertiría las siglas a UI porque casi eligen al sustituto de Llamazares) se agrupan comunistas, anarquistas, neomarxistas, castristas, republicanos, okupas, antisistema, antiglobalización, antiloqueustedesdigan, etc., por lo que no se aclaran a la hora de que ley obedecer o que líder votar.

Posiblemente en IU este la auténtica razón por la que la policía municipal sevillana no puede actuar como corresponde a un cuerpo de seguridad. Debido a que entre sus filas hay gran cantidad de afiliados cultivadas en las protestas contra una “presunta represión policial”, que se reavivaban cuando veían pasar en los ochenta a “la lechera” cada 12 horas por la “pila del pato” o la Alameda de Hércules.

La Policía Municipal debe estar para hacer cumplir las leyes y las ordenanzas municipales. Para ello, hay que aportarles las herramientas necesarias, jurídicas, materiales, o de cualquier otro tipo, para el cumplimiento de esta función, y sobre todo, subrayo esto, se la debe respetar en el ejercicio de su labor, puesto que la falta de respeto a la autoridad, indirectamente implica una falta de respeto al Estado, el gobierno autonómico, o al local, según corresponde. Al margen, claro está, quedan los casos excepcionales de abuso de autoridad y corrupción que tanta alarma social provocan, pero que agraciadamente no es lo más frecuente.

Entre los “gorrillas” existen auténticas mafias que controlan zonas, eso lo sabemos todos los sevillanos. Cuando existen discrepancias entre dos gorrillas siempre suele existir un tercero no presente al que acuden para resolver el conflicto y que parece ser el “gorrilla liberado a comisión”. Erradicar este fenómeno de los gorrillas, requiere también un “análisis de impacto” para evitar fenómenos colaterales como un aumento de la delincuencia entre sus protagonistas, que suelen estar “enganchados” a algún tipo de estupefaciente como la “base” o la heroína. En este sentido, la concejala de bienestar social, Ana Gómez, puede aportar una herramienta crucial para evitar estos fenómenos colaterales con programas sociales para estos “gorrillas” apartados de su actividad.

Para realizar todo este tipo de acciones se requiere financiación, pero desgraciadamente durante todos estos años de gobierno socialista en la Junta de Andalucía, uno de los errores más repetido ha sido este mismo: la falta de previsión financiera o dotación presupuestaria para las normas que se dictan. Un ejemplo muy reciente lo tenemos en la conocida como “ley de la dependencia” donde se han visto desbordados con la avalancha de solicitudes.

Otro de los males de los gobiernos socialistas es el derroche, un derroche que hace mucho más daño en tiempos de crisis. ¿Cuántas reuniones han sido necesarias para dictar la ordenanza antivandálica? ¿Cuánto papel se ha gastado? Todo supone un derroche de recursos humanos, materiales y financieros que no tienen ninguna utilidad final, solamente la estética. Esto me recuerda a la cúpula de Barceló que ha costado bastante a la ONU y, parece ser, según sospecha el PP, que medio millón de euros nos ha costado a los españoles.

Pero la ordenanza antivandálica va mucho más allá, no solo limitándose a los “gorrillas”. Existe también la prohibición de vaciar los contenedores de basuras y papeleras y por supuesto prohibido quemarlas como suele pasar en esta ciudad.

Otro de los fines de esta ordenanza, aparte del estético, es el político, puesto que poco a poco el PSOE pierde votos en la ciudad, a favor de PP y UPyD. Dentro de los progresistas que han votado con anterioridad al PSOE en nuestra ciudad, parece existir un descontento generalizado ante los atentados contra mobiliario urbano que cumplen con objetivos de una ciudad moderna, tecnológica y ecológicamente avanzada, como nos gusta a la gran mayoría de los sevillanos. La quema de contenedores de papel, de simples papeleras en las calles, los que rebuscan entre las basuras y las desparraman por toda la calle, o el uso de contenedores como carritos de transporte de ferralla improvisados, no parecen gustar a los que apuestan por una ciudad de progreso, por esta razón están descontentos con el equipo del señor Monteseirín.

Es normal que el PSOE del gobierno local se dedique a dictar leyes que luego no se cumplen. Normal, porque repito que no son los que realmente mandan en el consistorio, sino que están condicionados por otro grupo político. Actualmente los que condicionan esta política municipal es una minoría (que más que silenciosa suele ser ruidosa) y que no gusta de acciones policiales contra la botellota, el gorrilla, el que rebusca en las basuras, etc….

En resumen, Don Alfredo, tendría que apostillar su Ordenanza Municipal de Medidas para el Fomento y Garantías de la Convivencia Ciudadana en los Espacios Públicos de Sevilla con la frase <>.

1 comentario:

  1. Hola somos un grupo de investigación de la Facultad de Comunicación de Sevilla, quienes estamos llevando a cabo un estudio sobre el grado de cumplimiento de la ordenanza antivandálica en Sevilla.
    Nuestro correo es saez86@gmail.com, su estuviera interesado póngase en contacto con nosotros. Un saludo, atentamente Alejandro Sáez.

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