Por Juan Antonio Jiménez
15 de enero de 2009. UPYD SEVILLA
Todo podría haber sucedido de la siguiente manera:
Suena el teléfono en Moncloa. Lo coge la secretaria y responde: Si… Standards & Poors… ¿que nos van quitar 3 qué?, a lo que ZP, que escucha a la secretaria, se empieza a mostrar muy atento. Tras colgar el teléfono. ZP pregunta: ¿Qué?. ¿Qué te han dicho? Que nos van a quitar las 3 A –replica ella-. ¡Ah! Pensaba que nos iban a quitar los tres millones de parados! – Concluye ZP- .
Las 3 A no son Aidó, Álvarez y alguna que otra diputada socialista más. No sé alegren todavía. Que tampoco se llevan las ministras al Standards & Poors americano. De todas maneras, las ministras sólo tienen 2 A en sus iniciales (Bibiana Aidó Almagro y Magdalena Álvarez Arza). ¡Qué coincidencia!
Nuestras ministras son por lo tanto 2 A, individualmente, y en el conjunto del gobierno, no 3 A. ¡Qué lastima!
¿Pero qué es esto de los 3 A (AAA)? ¿Qué o quienes son el Standards & Poors?
En la página Web de Standard & Poors leemos en inglés:
“Standard & Poor's is the world's foremost provider of independent credit ratings, indices, risk evaluation, investment research, and data. We supply investors with the independent benchmarks they need to feel more confident about their investment and financial decisions”
Que se podría traducir como:
“Standard & Poor's es el principal proveedor de calificaciones independientes sobre créditos, evaluación de riesgos, inversiones, y datos. Suministramos a los inversores referencias independientes que necesitan para sentirse más seguros con respecto a sus inversiones y decisiones financieras”
Así que, si algún gran inversor extranjero quiere invertir en nuestro país, entonces consulta el Standards & Poors para ver la situación del país y tomar las decisiones pertinentes.
La calificación más alta, donde la inversión es más segura, es la AAA. La siguiente sería AA, y la siguiente A.
España ha estado calificada como triple A (AAA) y ahora amenazan con cambiar esta calificación debido a muchas razones, entre las que se destaca el endeudamiento externo. Que viene a significar, grosso modo, que estamos (el Estado) pidiendo a otros países créditos para pagar.
A ZP no le ha gustado esto. En nuestra historia ficticia no le daba importancia, pero en la realidad puede ser que el ministro Solbes (un gran técnico) le habrá informado sobre esta cuestión y de ahí que ZP se contraríe.
Pero este no es el único toque de atención que ha recibido el Estado en relación a la marcha de nuestra economía proveniente de reputadísimas fuentes de información, gabinete de expertos, etc.…
El banco de inversión UBS, la asociación española de capital de riesgo(EVCA), el Financial Times, el FMI, la fundación de cajas de ahorros (FUNCAS) y hasta la misma Comunidad Europea y sus comisiones, han alertado y/o continúan alertando del rumbo de la economía española ante las ingenuas palabras de nuestro presidente, que incluso las cuestiona.
ZP me recuerda a veces al ministro de Comunicación iraquí de Saddam Hussein quien, estando los americanos entrando por las puertas de Bagdad, seguía diciendo que la victoria estaba cercana, cuando los que realmente estaban cercanos eran los americanos.
Se está comportando como alguien que tiene una guerra personal con la economía mundial y esta guerra tiene sus víctimas en los más de 3 millones de parados que ya existen en España. Rodríguez Zapatero trata de “colarse” en reuniones privadas de los países más fuertes económicamente. Pero… ¿cómo puede alguien en cuyo estado se genera alarmante y vertiginosamente paro, dar sugerencias u opinar sobre lo que se debe o no se debe hacer?
Señor Rodríguez Zapatero, el ministro Solbes le diría en Moncloa “necesitamos una economía de guerra” no declarar la guerra contra la economía.
No se moleste usted, señor Rodríguez Zapatero, porque lo normal, teniendo ministras AA, es tener un estado AA para el Standards
Quizás para tener un gobierno más AAA podrían cambiarse los nombres sus ministras. Así Bibiana podría llamarse Ana, y Magdalena llamarse Adela, para que además así no la llamáramos Maleni, que es como la conocemos por el sur y parece ser que no le gusta.
Todo es forzar la realidad. Vale discutir los pronósticos de los expertos; cuestionar su profesionalidad; cuestionar su patriotismo; tacharlos de agoreros; con el fin de que tengamos la sonrisa en la cara y que tratemos de pagar con ella en el supermercado y sin dinero en el bolsillo porque estamos parados. También valdrá, supongo, que las ministras se cambien los nombres en el registro civil y así tener las AAA en sus ministerios.
Como el presidente Aznar, ZP nos trata de convencer de que “España va bien”. Pero… ¿Bien a dónde?
Porque también se puede ir muy bien directo al precipicio.
http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/01/19/economia/1232364915.html
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario